Contar con un buen socio o cofundador al momento de iniciar un negocio no sólo puede llegar a ser necesario sino también benéfico. Pues ésto te permitirá tener más ideas, puntos de vista y podrán aportar aun más al equipo.

Si de hacer un negocio se trata, contar con ayuda es necesario y benéfico ya que, emprender implica varios retos los cuales, en compañía de uno o varios cofundadores puede brindarte ciertos elementos que pueden ayudarte a enfrentar la adversidad, a generar nuevas ideas, a tener otros enfoques y puntos de vista que te ayudarán a identificar áreas de mejora y nuevas oportunidades.

Sin embargo, para ello es importante seleccionar al prospecto ideal que será tu socio o cofundador. Por lo que, para saber qué tipo de ayuda te puede servir o mejor dicho con quien apoyarte, te recomendamos seguir la siguiente lista de pasos.

1. ¿En qué tipo de cofundador te puedes apoyar?

Haz una autoevaluación técnica y emocional. Analiza cuáles son tus fortalezas así como qué es lo que esa otra persona puede aportar al equipo. Pídele a alguien a quien le tengas mucha confianza que te diga tus fortalezas y debilidades para que tengas otra perspectiva.

Piensa que de no haber sido por Steve Jobs, Steve Wozniak nunca hubiera iniciado su negocio. Sus roles como cofundadores son claros.

2. Establece las bases

Tener funcionando tu empresa una vez sentadas las bases de tu compañía puede ayudarte a hacer más fácil discutir sobre tu negocio con cofundadores potenciales. Ya lo decía Gary Vaynerchuck:

Las ideas no son sexys, es la ejecución lo que es sexy

Nada muestra tanto tu compromiso al negocio a un potencial cofundador que iniciar todo completamente solo. Empezar de cero también ayudará a exponer ciertas áreas que necesitas llenar en el equipo.

Crea un bosquejo que indique cuántas acciones estás dispuesto a dar. Es tonto hacer un borrador de documentos legales en una etapa tan nueva, pero también es un desastre esperar a que esto pase si no estableces las expectativas al entrar a una sociedad. (Greg Connolly)

 

3. No te cases sin antes conocer a la persona 

Ser cofundador de una compañía es como casarse

Hay personas que han encontrado a sus cofundadores de distintas maneras. Algunos en eventos de networking, otros en sitio web y otros simplemente los contratan.

Cada una de estas formas lleva su propio proceso. Por ejemplo, hacer búsquedas en internet o hacer entrevistas. La ventaja de éstas es que hay diálogo directo con la persona. Sea cual sea la forma como reclutaste a tu cofundador, al verlo en acción te podrás dar cuenta de si es el indicado o no; que si y que no puede aportar a la empresa o negocio. pues, como ya lo dice la frase, si no conoces bien a la persona antes de casarse podría resultar en un terrible divorcio.