En muchas ocasiones solemos pensar que para echar a andar un negocio que siempre hemos deseado se requiere de un presupuesto de millones de dólares y no nos damos cuenta que no necesariamente tiene que ser así. Con los recursos que cuentas puedes crear una marca que se vuelva rentable.

Mario Corona autor del libro de Marketing You, enseña que los activos con los que actualmente cuentas son suficientes para comenzar a emprender y generar ingresos. Y a continuación te mostramos cinco puntos clave para iniciar:

1. “Conócete antes de conocer a los demás”

Al comenzar a emprender, un punto muy importante es conocernos a fondo para saber qué podemos ofrecer. Una buena opción para comenzar es reunir por escrito aquellos conocimientos, experiencias y habilidades que posees.

Una vez que has identificado ésto, es conveniente que te preguntes sobre a quién podrías beneficiar, qué necesidades podrías cubrir, qué podrías aportar y de qué manera puedes innovar para ofrecer algo diferente.

A partir de esta información podemos crear una categoría de mercado que abarque terrenos poco explorados y que nos permita ocupar un espacio único en la mente del consumidor.

2.  “Conviértete en el ‘role model’ de tu cliente”

Seguramente todos en algún punto hemos reído, sufrido y hasta llorado con algún personaje de televisión, esto es un claro ejemplo de como una historia poderosa que sea capaz de generar empatía siempre hará que, sin darnos cuenta, nos pongamos en los zapatos de los protagonistas; que vivamos sus problemas y celebremos sus victorias.

Cuando solemos hacer ésto, es sobre todo porque sus experiencias nos recuerdan aquello que somos y que aspiramos ser.

La influencia llega a ser tal que muchas veces estos personajes se convierten en modelos a seguir que trascienden la barrera de la ficción.

 

De esta forma, en el caso de nuestro negocio conviene que en nuestra estrategia de marca desarrollemos una personalidad que nos convierta en un modelo a seguir para nuestro cliente.

Para lograrlo es necesario formar una identidad clara que comparta los valores, rasgos y esencia de nuestra audiencia.  Para lo cual sera muy importante que como marca definan quiénes son, su propósito de vida y cómo fue que iniciaron en el mundo de los negocios. Lo importante es dejar en claro el activo que representa tu marca y lo que pueden lograr en conjunto dada tu experiencia y habilidades.

3. “Define los productos a desarrollar”

Previo a decidir qué productos ofrecerás, te resultará muy útil tomar en cuenta las oportunidades de mercado, las necesidades de los clientes y la inversión que necesitamos para lograr nuestros objetivos. Incluso puedes crear categorías de productos de acuerdo a la inversión que requieren: baja, media, alta y premium.

Cada una de estas categorías posee un beneficio distinto con respecto a las demás por ejemplo, en el caso de los productos de inversión baja te ayudarán a acercarte a tus clientes potenciales pues debido a su bajo costo permite que las personas que aún no te conocen se animen a comprar.

En el caso  de los productos de inversión media (audios o vídeos) indican que ya hay cierto interés del cliente en el tema mientras que, aquellos de inversión alta (certificaciones) o premium (coaching) te permitirán generar más ingresos en menos tiempo y sobre todo, lograrán un mayor impacto y transformación en aquel que sea tu mercado meta.

4.  “Crea un plan de acción claro y realista” 

Si bien existen cientos de personas que además de reunir talento, se empeñan en trabajar con pasión y compromiso en cada uno de sus proyectos. Corona menciona que solo 1% de quien emprende un negocio logra sus metas financieras.

Y si te estas preguntando como ese 1% es que lo logra, la respuesta está en que parte de su éxito es gracias a que plantean estrategias claras y fáciles de accionar que los ayudan a administrar con inteligencia y eficacia su tiempo, dinero y esfuerzo.

Una buena opción es generar un modelo que contemple productos de distintos niveles de inversión e impacto y, que al momento de asignar un precio, distribuyamos las cuotas de ventas sin que ninguno de ellos concentre más del 40% de los ingresos.

Otro aspecto que te resultará muy útil con respecto a este punto es que desarrolles tu estrategia en metas trimestrales, mensuales y semanales, así de este modo te será más fácil darle seguimiento.

5. “Lleva tu ADN a cada estrategia de promoción”

La era digital ha traído consigo clientes cada vez más exigentes y mejor informados que evalúan con mayor detenimiento cada una de sus posibilidades de compra. Esto ha hecho que cada vez sea más necesario crear campañas integradas, precisas, emotivas y contundentes que nos diferencien del resto.

Ante esto ha llegado el momento de dejar de vender solo por vender. Es conveniente empezar a contar historias basadas en sus problemas y metas; creando una comunicación con la que se sientan identificados tus clientes con la finalidad de impulsar tu marca.

Algunas estrategias para aumentar nuestra visibilidad es a través de conferencias en vivo, seminarios, entrevistas en medios o libros que nos posicionen como especialistas.

Otra estrategia consiste en compartir los testimonios de clientes satisfechos y potenciando que ellos mismos lo promocionen al hacer que nuestra marca esté de “boca en boca”.

Finalmente, otro aspecto muy importante es crear contenidos a la altura de tus clientes, generar interacción y llevar el ADN de tu marca a cada publicación. Pues, recuerda que una buena promoción siempre impulsará el deseo de compra. Pero sobre todo, aprende a ser paciente.

No esperemos resultados de la noche a la mañana; recordemos que hay una curva de aprendizaje que todo emprendedor siempre tiene que recorrer.