Economía naranja. Modelos de negocio para mentes creativas

Facilitar las cosas por «comodidad» llegó a significar colocar una tienda frente a otra (del mismo proveedor) para que no fuera necesario cruzar la calle o dar la vuelta en el vehículo. Sin embargo aceptamos la zona de confort y promovemos el crecimiento de ese negocio. Ahora, de nuevo, pagando un precio más elevado, vemos surgir conceptos como el de la «tiendita de la esquina» disfrazados de delicatessen, que ofrecen productos de consumo cotidiano y se resguardan en la recuperación del «barrio». Todo es debatible o criticable. Mi intención es entender, con tu ayuda, el cómo haremos aplicable y redituable una economía creativa en un sistema social que se basa en las ganancias y nada más que las ganancias.

Lo que ofrece, entonces, La Economía Naranja es la adecuación o, bien, nos invita a poner atención en algunos productos y servicios que abonan bastante a la cultura y el desarrollo de un lugar y abre la posibilidad de obtener ganancias con ello. Es decir, es redituable en lo económico y en lo social. Por lo menos atrajo mi atención, pues de manera aparente propone un modelo de negocio en el que varios sectores de la población pueden ganar de distinta manera.

La cuestión es el aprovechamiento de nuestra capacidad para adaptarnos con base en el contexto, proyección y la huella que queremos dejar en el mundo. No pretendo debatir los cambios radicales en estructuras funcionales y aceptadas desde hace siglos; lo que propongo es el reconocimiento de propuestas para funcionar en consideración a otros modelos de negocio. Retomar y adaptarse, la publicación La Economía Naranja lo propone en sus primeras líneas:

…busca crear una relación con Usted, el lector, para que lo convierta en su herramienta.

¿Qué texto no pretende lo mismo? Parece obvio, pero hubo una época en la que se quemaron los libros y la sociedad perdió; a pesar de esto siguen habiendo quienes prefieren «quemarlos».

La economía creativa comprende distintos sectores, es inclusiva y provoca a la investigación, la creación y toma de riesgos para desarrollar productos relativos a la cultura del lugar. Ofrece la posibilidad para dejar de replicar y comenzar a proponer desde la reconstrucción (como mínimo); desde la creación fundamentada. Nos permite aceptar nuestro bagaje cultural para transmitirlo a las siguientes generaciones y, desde luego, tener ganancias con ello.

1
2
Artículo anteriorGoogle y Microsoft firman la paz: retiran demandas
Artículo siguienteLean Startup, ¿Qué es?
Avatar
Nacido en Guadalajara, Jalisco en 1980. Egresado de ITESO con la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación (ITESO). Realizador de proyectos audiovisuales para músicos y artistas locales, también para producciones comerciales. Con cursos de especialización en Educación Estética: Taller Nacional de Educación Estética. Actualmente es profesor en la Universidad de Artes Digitales en diversas asignaturas como Guion, Análisis Literario, Análisis Cinematográfico, Narrativa Cinematográfica y Comunicación Estratégica. Trabaja dentro de la Coordinación de Artes Audiovisuales en la Secretaría de Cultura de Jalisco. Ha expuesto sus proyectos de fotografía y video en distintos proyectos como el CAM, HUMO, Artere-A, y otros colectivos emergentes.

Dejar comentario

Deja tu comentario
Tu nombre