El gran valor de estas habilidades subestimadas

  3 min.
820

De acuerdo con el empresario Auren Hoffman, hay dos habilidades que son increíblemente raras:

  1. Hacer lo que se dice que se va a hacer (aunque no sea confiable).
  2. Hacer el seguimiento de uno mismo.

Auren, anteriormente CEO de LiveRamp, ha invertido en más de 70 empresas y es el presidente del consejo en Siftery y nos habla al respecto de estas dos habilidades.

 

1. Haciendo lo que dices que vas a hacer

Esta es una habilidad si puedes enseñar a tus hijos se convertirá para ellos en una habilidad útil que siempre les ayudará con su carrera de vida, asimismo enseñarles a ser fiables es también relevante. (Esto puede resultar más difícil de lo que parece.)

Si hacen constantemente lo que dicen que van a hacer, es casi seguro que alguien los deseará en su equipo. Es tan raro que se trabaje con alguien confiable… que cuando lo tienes no quieres trabajar con nadie más y vas a hacer lo imposible por evitar que esa persona salga de tu equipo.

Hacer lo que dices que vas a hacer comienza con la fijación de las expectativas correctas.

Cuando le dices a alguien que vas a conseguir que el trabajo esté para el martes, tienes que entender que en realidad debe estar entregado el martes. Si eres bueno, es probable que tomes algo de holgura en caso de que algún involucrado se retrase o que tu hijo se enferme.

Si tu jefe quiere que se haga algo para el lunes y que crees que no se puede hacer hasta el miércoles, tienes que trabajar por adelantado debido a que una vez establecida la fecha en que se acordó, tú eres el elemento para llevarla a cabo.

Hay extremos en el trabajo y muchas personas no se pueden presentar a trabajar de forma constante y a tiempo. Existen factores externos a tu vida que hacen incluso que estos compromisos se conviertan en difíciles de lograr.

Haz todo lo posible para ser confiable porque hay muy pocas personas en las que uno puede confiar

 

2. Habilidades para hacer un seguimiento de ti mismo

El secreto de ser fiable es asegurarse de que uno se maneja a sí mismo. Si puedes manejar todas tus tareas y obligaciones sin recordatorios, serás tratado como el niño de oro. Si tu jefe o tus compañeros de trabajo nunca necesitan recordarte sobre un proyecto, algo a entregar, una respuesta a un correo electrónico, etc., serás capaz de tomar una carga de tu mente que te permitirá centrarte en otras áreas. Apreciarán no tener contigo la incómoda conversación de: ¿dónde está esa partida que se debió haber entregado ayer?

Esto requiere mucho trabajo duro y organización, pero la mayoría de la gente puede hacerlo. No es necesario un doctorado (ni siquiera un título universitario) para estar al tanto de todo. Solo tienes que ser organizado y priorizar las importancias. Por supuesto, mientras que muchos pueden hacer esto, la mayoría de la gente no lo hace. Llevarlo a cabo será un gran diferenciador para ti.

 

Si todo lo que haces se enfoca en ser fiable y no perderte de vista a ti mismo, serás indispensable para cualquier empresa pues contarás con habilidades que pocos optan por aprovechar y explotar.