¿Puedo, tengo o quiero emprender un negocio?

María Engracia | Emprendedor.Digital
María Engracia | Emprendedor.Digital

Cuantos de nosotros hemos tenido negocios o pensamos en emprender nuestra primera odisea como comerciantes, llenos de ilusiones, esperanzas y expectativas pero, ¿Alguna vez te has detenido a pensar porque quieres comenzar tu historia como emprendedora?

Consideramos el monto de inversión, capacidades, oportunidades, estrategias, debilidades, ubicación, clientes, utilidades, perdidas, etc.. pero,  ¿Sabes de dónde surge la idea de tu negocio?. En este pequeño artículo expongo 3 ejemplos que no son los únicos, pero los mas comunes con los emprendedores, independientemente si llega a ser un éxito o fracaso el modelo de negocio.

Todo empezó por esa idea en tu cabeza, no se podría llamar la raíz de tu negocio ya que sólo está ahí, en forma volátil, tal vez como pensamiento o sentimiento, no sabes bien que es, pero ahí está.

3Puedo.

En primer lugar tocaré el “PUEDO”: ¿Cuántas veces no nos han dicho: “¡Deberías vender esto!”, “¿Cuánto me cobras por …?” , “¡Te harías rica si… !”? te lo dice la “Tía Chonita” el “Padrino Juan”, tu “Compa El Chuy” y la vecina que no falta. Te preguntas a ti misma: ¿Será que puedo ser como Slim? Y comienzas a imaginar como sería tu vida de gran empresaria trasnacional, haciendo algo que a los demás les gusta y lo “puedes” hacer. Si no tenías el dinero ya te lo prestó “ El padrino Juan”, todo parece acomodarse y tu negocio puede arrancar. Pero, ¿En que momento pensaste si eso de verdad te gustaría hacer?, ¿Será que lo que te gusta es la aprobación de los demás?, ¿Será que sólo piensas en las posibles ganancias y estarías dispuesta a “sacrificarte”?. Si es el caso, ¿Un negocio es un sacrificio?, parecen preguntas tontas, pero si logras contestarlas con completa honestidad y conocimiento de tu persona, marcarán la diferencia entre una forma de vida redituable o un trabajo donde te conviertes en la Jefa y “El Godínez”, haciendo lo que se tiene que hacer sólo por el dinero.

2Tengo.

Luego tenemos el caso de el “TENGO”. Expongo 2 opciones, la primera es el caso de “Pedrito Jr.”, su familia viene de un linaje largo de comerciantes exitosos, cada uno se ha probado a sí mismo y a los demás que es un empresario nato. Entonces “Pedrito Jr.” “tiene” que continuar con la dinastía, pero, ¿Qué negocio va a poner?, ¿Continuar con el de la familia en otra ubicación o aventurarse en un negocio diferente?. Si es tu caso, ¿De verdad estás dispuesta a tomar el riesgo? o ¿Te gustaría aprender primero en una empresa siendo empleado?. Las dos opciones son muy buenas, en cualquiera de las dos adquirirías experiencia o ¿Será que, ser empleado es un fracaso para ti?, ¿Pesa más la opinión de la familia?. Interesantes preguntas que sólo tú puedes responder.

En la segunda opción tenemos a “Pedrito Godínez”, un gerente de una empresa de renombre. Tiene mucho éxito en su trabajo, ha escalado puestos fácilmente y nunca le han dado miedo nuevos proyectos, siempre superando cada prueba laboral con la mejor actitud. Pero llegó el tiempo en que cada vez está mas harto de la rutina, le molesta no disponer de su tiempo, pero necesita los ingresos para pagar la casa, colegios, carros, vacaciones, etc…. Se pregunta si será igual de bueno trabajando para él, como en el trabajo. Cree que tiene todas las aptitudes para ser emprendedor, tal vez te sentirás identificada con “Pedrito”. Pero ¿Crees que tomarías las mismas decisiones en un negocio con todo tu dinero invertido, a las que tomabas cuando trabajabas en una empresa donde sin importar tu decisión tu sueldo llegaba cada 15 días intacto? En el peor de los casos, podrían despedirte con una buena liquidación, en un negocio tu serías la persona que tendría que dar la liquidación, ¿Estarías dispuesto a trabajar sin vacaciones, si así lo requiere tu negocio nuevo?, ¿Tienes la estabilidad emocional para los posibles altibajos que un negocio puede dar?, ¿Podrías vivir con ingresos variables?, ¿Quieres demostrarle a alguien o a ti, que puedes hacer algo mejor que la empresa en que trabajas?,. Tal vez puede sonar algo desilusionador, no es el propósito de estas palabras, lo único que busco es que tu misma te cuestiones esto antes y no después.

1Quiero.

Por ultimo le toca al “QUIERO”. Ésta en mi opinión, es la mejor de las opciones, ya que cuando el deseo nace de una emoción y con el total conocimiento de lo que se va a experimentar, todos los retos se pueden superar. No confundas las simples “ganas” de emprender. Eso es sólo la chispa que motiva, pero si no se está preparado mental, emocional y físicamente, puede convertirse en un fracaso aunque tu negocio vaya muy bien. Ya que no estarás conectada a el en todos los sentidos, puede llegar a ser sólo una fuente de ingresos, que no cae nada mal, de hecho puede ser de gran ayuda, pero puede darte un enorme insatisfacción personal, al no sentirte identificada con lo que ofreces al mundo. Por lo cual dejo una última pregunta, que a pesar de su simplicidad puede llevarles días, meses o tal vez años en contestarla. La respuesta tal vez no les lleve emprender un negocio, tal vez podría encaminarlos a trabajar en un empresa, ignoro la respuesta, por eso solo les dejo con esta pregunta:

¿Cómo quiero servir al mundo?